Reducir los plásticos de único uso se ha vuelto una prioridad en los últimos años. El principal problema con este tipo de plásticos es que pareciera que fueron fabricados con el único propósito de ser basura. Algunos de ellos no se les da un segundo uso por conveniencia, mientras que a otros no se recomienda darles más de un uso.

Es muy común cuando se menciona este tema, hablar de los popotes o pajillas, ya que es un perfecto ejemplo de lo que significa un plástico de único uso. Al no ser de un plástico resistente no se pueden lavar y sanitizar para usar nuevamente, incluso por la misma persona, por lo que se desechan. Lo mismo ocurre con los recipientes de comida o las botellas de plástico.

Ya sea una botella o garrafón de agua de un solo uso como los de PET (tereftalato de polietileno) no se recomienda rellenarlos más de una o dos veces. Por sus características y materiales de fabricación, no mantienen las bebidas o alimentos en buenas condiciones durante mucho tiempo, por lo que hay que evitar su uso en la mayor medida posible.

La contaminación por botellas de plástico

Para poner en perspectiva el problema de la contaminación por plástico en general, todo el plástico que alguna vez se ha fabricado en el mundo aún existe. De acuerdo con la Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor), los plásticos de un solo uso representan el 50% de los que se producen cada año. Esto significa que de todo el plástico que se fabrica, la mitad sólo se puede usar una vez.

Varios plásticos de un solo uso, incluyendo las botellas de plástico, no pueden incinerarse o someterse a altas temperaturas por los químicos que pueden emitir. Incluso se recomienda no dejar botellas con agua al sol para evitarlo, aunque sea en menor medida.

Muchos plásticos se pueden reciclar y eso ha sido un gran avance para disminuir la fabricación de nuevos plásticos. Sin embargo, esta no ha cesado y es importante reducir su uso en todo lo que esté al alcance.

¿Cómo evitar el uso de botellas de plástico?

Las botellas plásticas han tenido un auge desde finales del siglo pasado por la comodidad que tienen para transportar agua o tenerla en todo momento. hoy en día se ha visto la necesidad de reducir su uso y realmente ser consciente de cuándo sí o no comprar una nueva botella de plástico de un solo uso.

Beber agua del grifo es económico, salva el medio ambiente, y además ahorra tiempo, ya que siempre se tiene a la mano. El problema es que no siempre es seguro, sobre todo dependiendo del lugar en donde se encuentre el grifo. La solución es tener un purificador y filtro de agua en casa que garantice agua pura para beber.

Hay algunas marcas como https://bebbia.com/ que ofrecen purificadores de agua de diferentes tipos y que cubren diferentes necesidades, pero todos con el objetivo de purificar el agua para beber. Ya sea de ósmosis inversa para suavizar el agua dura o de filtro de carbón activado o plata coloidal, todos estos materiales ayudan a eliminar más del 99% de los virus y bacterias en el agua, de forma que sea agua pura y segura para consumir.

La mayor ventaja de un purificador de agua es definitivamente la disminución de plásticos de un solo uso. Con una botella o termo que no sea desechable se puede rellenar todo el tiempo de modo que no se genere más basura. De esta forma tampoco se tendrán que comprar garrafones que son muy incómodos de voltear y se debe asegurar siempre tener uno nuevo en casa, haciéndolos muy incómodos de utilizar.

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